Jamás fui tan feliz, como los días que pasaba junto a ti. Los dos estábamos enamorados, sin nada a que temer. Pero me dí cuenta que en amor no basta simplemente amar y así de a poco nos fuimos alejando, olvidándonos de todo, tratando de superar la partida. Y como la vida no es un cuento de hadas, en algún momento debía pasar porque nada es para siempre. Lo único que puede llegar a quedar al pasar del tiempo, son los recuerdos de los momentos vividos.
