Te conocí un día de enero, con la luna en mi nariz. Y como vi que eras sincero, en tus ojos me perdí. Que torpe distracción, y que dulce sensación. Ya te encontré varios rasguños que te hicieron por ahí, pero mi loco amor es tu mejor doctor.
Voy a curarte el alma en duelo, voy a dejarte como nuevo y todo va a pasar, pronto verás el sol brillar. ´
Tú más que nadie merecer ser feliz. Ya vas a ver como van sanando poco a poco tus heridas. Y aunque hayas sido un extranjero hasta en tu propio país. Si yo te digo ¿Cómo dices? Aún dices ¿que decís? Y lloras de emoción oyendo un bandoneón. Y aunque parezcas despistado con ese caminar pausado, conozco la razón que hace doler tu corazón.
12 de julio de 2011
Aquí estoy yo, para hacerte reír una vez más. Confía en mí, deja tus miedos atrás y ya veras. Aquí estoy yo con un beso, quemándome los labios. Es para ti, puede tu vida cambiar, déjame entrar. Aquí estoy yo, abriéndote mi corazón, llenando tu falta de amor, cerrándole el paso al dolor, no temas yo te cuidare, solo acéptame. Aquí estoy para darte mi fuerza y mi aliento.
Quiero ser yo la que despierte en ti nuevos sentimientos y te enseña a querer y entregarte otra vez sin medir los abrazos que de. Dame tus alas las voy a curar, y de mi mano te invito a volar.
(Siempre te amaré)
9 de julio de 2011
Y tus ojos siguen siendo igual de perfectos que siempre... ¿Depende de mi olvidarlos? Aún si lo lograra... seguirían existiendo y eso va en contra de todos los principios que cree alguna vez. Te extraño.
Y como es normal, todo nos explotó en la cara. Yo por idiota y tú, por demasiado listo. Y ahora lloramos los dos, en dos ciudades distintas, y por motivos distintos. Pero al fin y al cabo, todo se resume en lo mismo: nos hemos perdido. Los dos. Tú y yo, que nunca significó nosotros. Y para ti y para mí, nunca significó lo mismo. Todas las canciones me suenan a lo mismo y me duelen los kilómetros que, sin pensarlo, he puesto de por medio. Esos que en realidad siempre existieron porque me acostumbré a tenerte, aún sabiendo que no te tenía. Y que lo cerca que estaba de ti era lo más lejos que había estado de nadie jamás. Te escribí tantas cosas que nunca has leído y es que, tal vez, nunca llegues a entender lo que he sentido por ti, por esta mentira que yo sola he elegido creerme.
Me duele. Por haberte querido; por haberte pedido que me enseñaras a volar, y haberme creído que volaba... ahora viene cuando debería aprender a ir aterrizando, y a desenvolver todas esas noches que no vamos a tener. A desarropar todos los abrazos. A desaprender todas las canciones. Pero lo poco que nos queda sigue siendo demasiado, entonces vamos a esperar a que el tiempo haga su trabajo, y olvidar. Te voy a echar de menos, y aunque este menos se convierta en más, tengo demasiado que perder. No voy a regresar, no me lo pidas más.
5 de julio de 2011
+Es ahora no nunca.
- Entonces nunca.
+ ¿Así de fácil te dejas derrotar?
- Antes de salir lastimada, prefiero ni gastar tiempo en intentarlo.
+ ¿Pero tú como lo sabes? Sí no lo intentas, jamás podrás saber sí hubieses ganado o no. Nunca pelear por algo que en verdad quieres va a hacer una pérdida de tiempo o a caso ¿Te gustaría vivir toda tu vida preguntándote que hubiese pasado si en vez de dejarlo pasar, lo hubieses intentado? No importa el resultado, lo único que va a importar es que jamás te diste por vencida, que siempre intentaste, aunque ya supieras el resultado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)