Tú calor, sobre la almohada se esfumo, y hoy me hace falta. Los recuerdos, no me dejan ver que nada volverá a ser como ayer. El dolor, me desarma y llorar ya no me calma. Poco a poco empiezo a enloquecer, y no se que podrá venir después. Puede que me ciegue la fe, pero vuelvo a creer que esto no se acaba. Sueño que te intento besar y, me vuelvo a quemar. La vida se me escapa y, aunque cada beso lo es más, no te quiero olvidar. Hoy que no queda nada de un amor que se apaga, poco a poco empiezo a comprender, que no me queda tanto que perder. Miro el reloj, empiezo a aceptar que el tiempo me atrapa, y en un segundo finjo que me quiero escapar, pero vuelvo por más y, al final, ya no hay más.